Aretes de Oro
Aretes de Oro Macizo 10K, 14K y 18K para Mujer
En Gold Shield trabajamos aretes de oro macizo certificado — no chapeado, no relleno, no baño. Cada par está pensado para acompañarte toda la vida: desde la broqueles que usas en la oficina de lunes a viernes, hasta las arracadas grandes que sacas para una boda o una cena especial. Si estás buscando aretes que realmente conserven su valor y no te dejen el lóbulo verde a los tres meses, estás en el lugar correcto.
¿Por qué invertir en aretes de oro macizo?
El oro macizo no se decolora, no se descarapela y no causa reacciones alérgicas en pieles sensibles. A diferencia del bisutería o el oro chapeado (que tiene una capa microscópica de oro sobre metal base), el oro macizo mantiene su color, su brillo y su valor de reventa incluso después de 20 o 30 años de uso diario. Es una inversión real: el gramaje en oro siempre vale dinero, y muchas de nuestras clientas heredan sus aretes a sus hijas o nietas. Si tu piel reacciona a fantasía, acero o plata, el oro macizo de 14K o 18K es la solución definitiva.
Glosario de estilos: ¿cuál te conviene?
- Broqueles (studs): el clásico atornillado al lóbulo. Perfectos para uso diario, oficina y para dormir. Desde una zirconia hasta un diamante real.
- Huggies: aros pequeñitos (8-12 mm) que "abrazan" el lóbulo. Súper cómodos, no se atoran con el cabello, ideales para casual y oficina.
- Arracadas pequeñas (15-20 mm): el básico mexicano. Versátiles, funcionan con cualquier look.
- Arracadas medianas y grandes (25-50 mm): para un look más fashion, fiesta o cuando quieres protagonismo.
- Herraduras: nuestro best-seller. Forma de U invertida, elegantes y modernas. Funcionan en oficina y en evento.
- Candongas y dormilonas: el regalo clásico mexicano. Aro abierto o cerrado, presentes en bodas y graduaciones.
- Colgantes (dangly): con péndulo que se mueve. Reservados para eventos, salidas elegantes o noche.
10K vs 14K vs 18K: ¿cuál elegir?
Oro 10K (41.7% oro puro): el más duro y resistente. Color amarillo más pálido. Ideal para uso rudo diario, perforaciones nuevas y presupuesto ajustado. Excelente para broqueles que no te quitas nunca.
Oro 14K (58.5% oro puro): el equilibrio perfecto. Color amarillo dorado clásico, buena dureza, hipoalergénico para casi todas las pieles. Es nuestro kilataje más vendido y el que recomendamos para la mayoría de clientas.
Oro 18K (75% oro puro): color amarillo intenso, más suave (cuidar de golpes), máxima calidad y valor. Ideal para piezas de regalo, eventos importantes o como inversión.
¿Por qué oro macizo y no chapeado para perforaciones?
Esto es importante: una perforación nueva es una herida abierta. El oro chapeado, el "gold-filled" o el acero quirúrgico barato liberan níquel y otros metales que causan infección, queloides y cicatrices oscuras. El oro macizo 14K o 18K es químicamente inerte, no reacciona con el sudor ni con la linfa, y permite que la perforación cicatrice limpia. Para perforaciones recién hechas recomendamos broqueles de oro 14K con poste de cierre a presión.
Tallas y largos de referencia
Para que te ubiques visualmente: 10 mm = un chícharo pequeño (huggie), 20 mm = una moneda de $1 peso (arracada chica), 30 mm = una moneda de $5 (arracada mediana), 40-50 mm = una moneda de $10 (arracada grande, statement). Los broqueles miden por la piedra: 4 mm = arroz, 6 mm = lenteja, 8 mm = chícharo.
Cierres: ¿cuál es más seguro?
Presión (mariposa): el más común, cómodo y rápido. Seguro para uso diario si revisas que la mariposa esté firme. Rosca (tornillo): el más seguro de todos, no se cae ni durmiendo. Recomendado para diamantes y piezas valiosas. Candado (huggie/arracada): el aro se cierra sobre sí mismo, prácticamente imposible que se abra solo. Balín: tradicional en candongas, requiere revisión periódica.
Todos nuestros aretes incluyen envío gratis a todo México, garantía Gold Shield de 6 meses y meses sin intereses desde $3,000.
Preguntas Frecuentes — Aretes de Oro
¿Qué kilataje recomiendan para una perforación nueva o piel sensible?
Para perforaciones nuevas y piel sensible recomendamos broqueles de oro macizo 14K con cierre a presión, colocados inmediatamente después de la perforación. El oro 14K es químicamente inerte, hipoalergénico y permite cicatrización limpia sin riesgo de infección, queloides o manchas oscuras. Evita el oro chapeado, acero quirúrgico barato y bisutería: liberan níquel que causa reacciones. El oro 18K también funciona pero es más suave; el 10K es la opción económica más resistente para uso rudo diario.
¿Qué estilo de arete me queda mejor según mi tipo de cara?
Cara redonda: arracadas largas, colgantes o herraduras que alargan visualmente el rostro. Cara alargada: broqueles, huggies o arracadas pequeñas y medianas para no estirar más la cara. Cara cuadrada: arracadas redondas o aretes con curvas para suavizar la mandíbula. Cara ovalada: te queda todo, eres afortunada. Cara en forma de corazón: arracadas medianas o aretes que sean más anchos abajo. Si tienes duda, escríbenos por WhatsApp con una foto y te asesoramos personalmente.
¿Qué tipo de cierre es más seguro? ¿Se me puede caer el arete?
El cierre más seguro es el de rosca (tornillo): prácticamente imposible que se abra solo, ideal para diamantes y piezas valiosas. Le sigue el cierre tipo candado de huggies y arracadas, donde el aro se cierra sobre sí mismo. El cierre a presión (mariposa) es cómodo y seguro si revisas que esté firme cada cierto tiempo. Si pierdes una mariposa, podemos enviártela suelta. Recomendamos no dormir ni bañarse con aretes colgantes para evitar que se enganchen.
¿Cómo cuido mis aretes de oro para que no pierdan brillo?
El oro macizo no pierde su color, pero sí acumula grasa de la piel y residuos de cremas o perfume. Límpialos cada 15 días con agua tibia, jabón neutro y un cepillo de cerdas suaves; seca con paño de microfibra. Evita cloro de albercas, agua de mar, sauna y productos de limpieza fuertes. Guárdalos en su bolsita individual para evitar rayones. Quítatelos antes de hacer ejercicio fuerte o dormir con aretes colgantes. Si quieres pulido profesional, te lo hacemos gratis en tu primer año de garantía.
